martes, 14 de abril de 2026

 

    Ando buscando donde recargarme

    dónde pudiera pausar el andar

    y sostenerme de algún bastón;

    resguardarme en algún tejabán,

    desenfriarme en algún fogón tibio.


 Dónde esconderme por un momento

    de la emergencia de mis heridos.

  Dónde enterrarme para estar sólo conmigo

    y contigo que estás enterrado en lo profundo de mi identidad.

Creo que hace unas millas nos extraviamos, 

    te me solté y también me perdí de mí.

Y ahora busco... 

    al menos sé que mi vacío atrae la plenitud

    que, sólo en la nada, se llega el Todo.

Sí, agradezco los atisbos de atenta predilección,

Gracias por los preciosos regalos, por las agradecidas sonrisas

Por las admiradas miradas, por los tramos de amor.

Pero gracias a ti, no me son suficientes, 

me hiciste con corazón insatisfecho,

como el de Agustín, y tendré que recorrer ansioso este tramo

hasta encontrarte a ti...